Estrenado en la cómoda Sala Azcona de la Cineteca del Matadero de Madrid, este sobrio pero sugestivo documental dirigido por Miguel Ángel Nieto, plantea la historia de una de las naciones históricas –según nos recuerdo Nieto, su nombre ya aparece en un mapa de arcilla de 5.000 años de antigüedad que se conserva en el Museo Británico: «El resto de naciones escritas en ese mapa, como Babilonia, Mesopotamia o Asiria, desaparecieron, hoy las clasificaríamos como naciones fracasadas al estilo de Zimbabue o de varias surgidas tras el desmembramiento de Yugoslavia y la URSS como Kosovo, Chechenia, Osetia del Sur y Abjasia, las tres últimas dentro del Cáucaso como la propia Armenia y el enclave de Nagorno-Karabagh tan en el limbo como Kosovo.
Y aunque el achicamiento de la gran Armenia se inició con las invasiones mongoles, seguido a principios del siglo XVI al ser troceada y repartida entre el Imperio Otomano y el Imperio Safávida, es con la hecatombe del genocidio perpetrado en 1915 por el agonizante Imperio Otomano y la naciente Turquía, cuando la mayoría de los pocos supervivientes inician la gran diáspora, diáspora que continúa durante toda la dominación bolchevique y cuyo último capítulo, espero que sea el definitivo, es la guerra entre el minúsculo estado actual armenio y Azerbaiyán por el control de Nagorno-Karabagh entre febrero de 1988 y mayo de 1994.
El documental “La sombra de Ararat” expone con naturalidad alejada de patrioterismos y soflamas, la pervivencia del sentimiento de pertenencia de los armenios, no solo entre los exiliados sino también entre los descendientes de la diáspora que, en no pocos casos, son tercera y cuarta generación. Para explicarlo, Miguel Ángel Nieto recurre a personalidades de ascendencia armenia como; entre otros: Ara Malikian, Robert Guédiguian, Charles Aznavour (Shahnourh Varinag Aznavourian) Ara Malikian, Robert Guédiguian, Garik Israelyan, Claude Mutafian y Rubén Yessayán.
La actual Armenia de 29.793 km², poco más de tres millones de habitantes, una altura media de 1.800 msnm (como nuestro Puerto de Navacerrada) a la sombra del coloso monte Ararat, sería otra nación fracasada o habría desaparecido sin que los más de siete millones de personas repartidas en todo el mundo no se identificaran como armenios y apoyaran con tesón y medios al país de sus ancestros. El mérito de este documental es exponer los vínculos culturales profundos (la mayoría de los armenios de la diáspora no conocen el idioma) y de solidaridad enraizada que, junto con la Iglesia Gregoriana Apostólica Armenia (para entendernos, entre las iglesias católica y la ortodoxa) conforman la argamasa de los armenios, esa mezcla que hace decir a Charles Aznavour «soy cien por cien francés y cien por cien armenio» una formidable antítesis del nacionalismo etnicista.
La sombra de Ararat
País: España
Director: Miguel Ángel Nieto
Intervienen: Charles Aznovour, Ara Malikian, Garik Isarelyan, José Antonio Gurriarán, Rosy Armen, Rubén Yessayan, Robert Guédiguian, Emile Lahoud, Anne Hidalgo, David Yang, Artur Chilingarov y Arto Tuncboyaciyan.
Idioma: Español, inglés, ruso, armenio, francés y turco.
Género: Documental.
Duración: 56 minutos.



