Media docena de escenas en las que se parte de Cervantes para llegar a las estupideces del arte actual, el dictado de lo políticamente correcto y las tonterías de los cocineros de moda. Pequeñas piezas de texto brillante y pobre puesta en escena con el consabido mal gusto de Els Joglars y una loable dosis de sentido común y enfoque conservador que resulta valiente en estos días.
‘El Retablo de las maravillas’ es uno de los ocho entremeses escritos por Miguel de Cervantes y publicados en 1615, versión del relato oriental anónimo en el que también se inspiró Hans Christian Andersen para escribir su cuento ‘El traje nuevo del Emperador’: la gente ve lo que hay que ver para no desentonar y ser marginado, cuando no castigado, por ello. En el entremés cervantino los pícaros Chanfalla y Chirinos quieren engañar a los lugareños con un marco vacío en el que hay que ver las maravillas que ellos inventan so pena de no ser cristiano viejo y tener ascendencia judía o marrana según los estatutos de limpieza de sangre de la época. Así que todos -nobles y plebeyos- ven lo que hay que ver. Es buen ejemplo del entremés del teatro español del Siglo de oro; pieza breve, de un solo acto, dispuesta para ser representada entre acto y acto de una obra teatral, de carácter jocoso y burlesco, con mucho movimiento y griterío de los personajes.
De aquí parte esta actualización de la pieza que ya presentaran estos Juglares en 2004: ‘El retablo de las maravillas. Cinco variaciones sobre un tema de Cervantes’: Nosotros solo hemos retratado algunos tan evidentes como el arte vanguardista, la cocina experimental, la religión y la política, aunque tampoco habríamos tenido problema para escoger entre una enorme variedad. En definitiva, la única diferencia que nos separa hoy de Cervantes, es que en la actualidad, el genio literario no hubiera dado abasto en satirizar tanta estupidez sacralizada y pagada por el contribuyente’, decía Boadella entonces.

Y ahora, repite. Puede que las oportunas y certeras críticas sobre el arte vanguardista y la cocina experimental ya sean algo más admitido, y puede que las críticas al Opus Dei estén ya obsoletas, pero en conjunto los textos son buenos aunque su imbricación y puesta en escena dejen que desear. Aunque entonces no vimos su propuesta, parece la actual muy similar a aquella, con los cambios necesarios en el reparto 22 años después pero la misma marca de la casa, carnavalesco marco, interpretaciones jocosas, marcado regusto ordinario, aspecto chabacano y lo que antes se llamaba vulgar y ahora quizás sea el canon.
El comienzo en el castillo de los condes de Daganzo al que llega el pillo Chanfállez con sus cómplices Rabellin y Arbequino resulta ininteligible y ya marcadamente escatológico con ese impresentable heredero retrasado mental queriendo cagar (disculpen ustedes, pero la obra en este punto es de un realismo que te cagas) a toda costa y no pudiendo conseguirlo. Un personaje que con ligeras variantes interpreta Ramón Fontseré para convertir su artística espiral de materia fecal en obra de arte en el siguiente sketch, el del arte actual, el museo reina leticia con su directora Rosina, su asistente Ana y el crítico Felipe, hilarantes en su ridícula pose, auténticos remedos de los personajes reales que quien como nosotros se dedica a reseñar las novedades expositivas de la milla de oro y alrededores puede respaldar como verosímiles. En algún momento le toca a los curas, al Opus y al resurgir de la militancia católica, para compensar y que no se diga, y la compensación desde luego se esmera.

Los Juglares están celebrando 65 años de trayectoria por los que se proclaman la compañía privada en activo más longeva de Europa. Para la ocasión, vuelve Albert Boadella que les había abandonado en 2012 rumbo a la dirección de los Teatros del Canal. Han estrenado la reposición el 9 de enero en el Teatro Cervantes de Málaga y planean larga gira por toda España estrenando en cada una de las 19 comunidades/ciudades autónomas de España. Acompañan la obra con una original muestra del recorrido de la compañía desde 1961, con 36 plafones expositivos con recursos audiovisuales organizados cronológicamente. El periodo inicial (1961–1968) —que
comprende las seis primeras producciones de las 42 de su historia— se presentará en un único plafón conjunto.
Opina Boadella que esta época del móvil y la inteligencia artificial tiende a fomentar en mucha gente un ánimo
de superioridad que les impide aceptar y comprender lo ínfima que resulta la diferencia que nos separa de nuestros clásicos, pues las situaciones presentadas por Cervantes en su entremés El retablo de las maravillas, siguen produciéndose en la actualidad e incluso multiplicándose con versiones aún más extremas y grotescas. La gran expansión de los medios escritos, visuales y sonoros de nuestro tiempo son la plataforma más eficaz para que los pillos, farsantes y sinvergüenzas de toda clase y condición, campen a sus anchas camuflados en gurús de la sociedad. Desde los puestos clave que ocupan en la política, las finanzas y la cultura, pueden vendernos los retablos de la nada a costa del temor de las gentes a pasar por necios o fachas.
Celebramos que estos juglares hayan llegado hasta aquí. Este ‘Retablo de las maravillas’ viene a representar ese juzgar lo actual con el poso del pasado que siempre han querido representar.
Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 7
Textos, 8
Dirección, 6
Escenografía, 5
Interpretación, 6
Producción, 5
Documentación para los medios, 7
Programa de mano, 7
CCV – Teatro Fernán Gómez – Sala Guirau
‘El retablo de las maravillas. Variaciones contemporáneas sobre un tema de Cervantes’
Del 4 al 27 de septiembre de 2026
Dramaturgia Albert Boadella y Ramón Fontserè
Dirección artística Albert Boadella
Reparto
Ramón Fontseré, Pilar Sáenz, Dolors Tuneu, Javier Villena, Bruño López-Linares, Rafa Blanca, Pep Muñoz
Dirección técnica Pere Llach
Espacio escénico Joana Martí
Construcción escenografía y atrezzo Pere Llach y Gerard Mas
Diseño de iluminación Bernat Jansà
Diseño de vestuario Pilar Sáenz
Vestuario época Dolors Caminal
Ajustes musicales Xevi Capdevila
Producción ejecutiva Montserrat Arcarons
Fotografía Silvia Belloc
Distribución Els Joglars
Horario: de martes a sábado: 20h / Domingo 19h.
Duración: 1 hora y 40 minutos (aprox.)



