José Catalán Deus

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El proscrito deslumbrante (el bendito convencional), por J.C.Deus

matta2Coincidiendo con la celebración en 2011 del centenario del nacimiento del artista chileno Matta, el Museo Thyssen-Bornemisza propone una nueva instalación de L’Honni aveuglant (El proscrito deslumbrante), formado por cinco obras que pertenecen a su colección permanente. El montaje reproduce el modo en que el artista lo presentó por primera vez en 1966 en los locales parisinos de Alexandre Iolas, el mítico galerista nacido en Alesandria que murió de sida en 1987. Faltaban dos años para el mayo rompedor y se supone que el rupturista planteamiento en cubo fue muy celebrado. De aquellos pinitos poco queda más que nostalgia. Pero su colocación en el Balcón-Mirador de la primera planta del Museo, un nuevo y afortunado espacio inaugurado con motivo de la jornada mundial de la juventud católica -en el que la colocación de media docena de obras de motivos religiosos generó más de mil quinientas visitas diarias- es un nuevo aliciente para un Museo que renovándose continuamente muestra su voluntad de pervivir.

En su primer montaje de 1966, la instalación estaba formada por dos obras más, pero cuando se volvió a exponer en 1973 ya solamente contaba con cinco lienzos. Las dos obras que no se muestran se conservan en una colección privada y en un museo de Estados Unidos. El barón Thyssen adquirió el conjunto de las cinco supervivientes en 1974 tras verlo expuesto en la muy noble localidad italiana de Ferrara, donde cinco siglos antes Lucrecia Borgia resucitara alejada de su familia.

matta3Se supone que Matta quiso representar todos los ámbitos: la tierra, el cielo, el pasado, el futuro, las fuerzas que nos atacan y las fuerzas que nos defienden. Nacido un 11 del 11 del 11 (11-XI-1911), por si esas cosas significan algo, en la historia oficial del arte contemporáneo marca la conexión entre el surrealismo y el expresionismo abstracto, entre su veneración por Marcel Duchamps y su amistad con Jackson Pollock. Su aportación es codificada con la marca de ‘morfologías psicológicas’, ‘equivalencias visuales entre diversos estados de conciencia’. Los vanguardistas del momento iniciaban la psicodelia y las experiencias farmaquímicas en estados alterados de conciencia. El mundo de las emociones le lleva a la abstracción buscando representaciones que hasta hoy mismo se han mostrado considerablemente elusivas. Nadie nos cuenta si Matta tomaba LSD o peyote. Pero escrutando, escrutando, como que a veces lo parece.

La instalación pictórica, llamativa en su tiempo y corrientita a ojo presente, está formado por el lienzo «Grandes expectativas», al fondo; «El proscrito deslumbrante» y «El dónde en marea alta», en los laterales; y con «Donde mora la locura A» y «Donde mora la locura B», formando un techo que pretende introducir al espectador en el interior mismo del conjunto. Los cinco unidos dan lugar a lo que Matta denominó «El cubo abierto».

matta1Matta, tras su etapa neoyorquina terminó en Italia, muriendo en Civitavecchia en 2002. Su “cubo abierto” pretendió ser la obra de arte total, un summum que rodea al espectador y secuestra su ánimo. Juzguen los visitantes y opinen. En nuestro modesto juicio, es una aspiración fallida. Los lienzos transmiten la impresión de acumulación caprichosa, no suman novedades a su contemplación aislada y no producen especiales connotaciones.

La comisaria Marta Ruíz del Árbol insinúa que el mismo Matta puede ser intuído ‘in person’ en el lienzo de la izquierda, el que da título al conjunto. Nosotros le buscamos y no le sentimos. Nos dice que este lienzo simboliza el papel redentor del artista y las fuerzas aliadas, frente a «El dónde en marea alta» a la derecha, que representaría las fuerzas que nos amenazan. ‘Les grandes expectativas’ son la analogía del porvenir mientras que «Donde mora la locura A» y «Donde mora la locura B» simbolizan la tierra. Y aunque ‘Interruptor de la mémorie’ nos conectaría con el pasado y ‘Le fond’ representaría el cielo, el que nos lo cuente sólo añade confusión, pues estos lienzos del conjunto original, hoy faltan tal como ya hemos dicho.

Lamentablemente, el museo sólo nos facilita imágenes de cada tela por separado y no incluye una imagen de conjunto. Nos terminarán obligando a acudir a las citas con nuestra propia cámara.

matta5Junto a los cinco integrantes del ‘cubo mattiano’, se expone también otra pintura de Matta de la colección permanente del Museo: ‘Sin título, 1942-1943’, una obra de pequeño formato, inspirada en Duchamps, que poco más aporta. Añadamos para los muy interesados, que el año pasado, el vecino Museo Reina Sofía adquirió una serie de dibujos arquitectónicos de Roberto Matta para su colección permanente, complemento que podría visitar a continuación.

‘El proscrito deslumbrante’ es el reconocimiento implícito de los límites de un arte pictórico que quiso comerse al mundo y sólo mostró sus limitaciones; es una interesante metáfora sobre la caducidad de mucho y muchos de los pretendieron durante el siglo pasado tener la receta mágica, romper moldes, destruir consensos milenarios. Vanguardias de retaguardia, ínfulas desaforadas, imposturas deslumbrantes y proscritos envueltos -eso sí- lujosamente.

matta4Aproximación a la instalación (del 1 al 10)
Concepto: 6
Despliegue: 6
Comisariado: 6
Interés: 5
Atractivo: 5


Museo Thyssen-Bornemisza
MATTA. El cubo abierto
Nueva instalación de la Colección Permanente
Comisaria: Marta Ruíz del Árbol
9 de septiembre – 23 de octubre de 2011
Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid