José Catalán Deus

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‘Julieta y Romeo’ o como mejorar un clásico

De las obras de Shakespeare, es la que ha inspirado más adaptaciones, ya sean literarias, pintadas, cantadas (24 óperas) y composiciones corales, orquestales y de ballet, por no hablar de versiones para cine y televisión e incontables producciones teatrales. Mats Ek se atrevió hace una década a coreografiarla en un ballet moderno de más de dos horas de duración sobre una fusión de músicas de Chaikovski. No creemos que esta temporada se pueda contemplar un espectáculo mejor que el que ayer por fortuna pudimos disfrutar.

Este coreógrafo sueco de 81 años, que sin duda figura en el podio de la danza actual, se atrevió hace más de una docena de años a crear algo nuevo sobre tema tan trabajado. Había que desafiar las convenciones y su personal relectura del mito shakespeariano para el Royal Swedish Ballet con motivo del 240 aniversario de la compañía prescinde de la conocida partitura de Prokófiev en favor de una selección personal e intransferible de piezas de Chaikovski. Invierte el título, y no solo modifica la trama del dramaturgo más reverenciado -incluido el final- sino que se inventa una partitura. Añádase su irreverente estilo de movimientos cotidianos sazonando la danza contemporánea sobre un rediseño del compositor más afamado. Esto nos da idea del ambicioso proyecto. Y que no haya fracasado en el intento sino que trece años después mantenga activo el desafío, merece sin duda el mayor de los reconocimientos.

Y es que Shakespeare no creo de la nada su ‘The Most Excellent and Lamentable Tragedy of Romeo and Juliet’, sino que se basó en ‘La tragedia de Julieta y Romeo’, traducida del italiano al inglés unos diez años antes. Y véase que entonces Julieta iba delante. La historia forma parte de una larga tradición de romances trágicos que se remontan a la antigüedad, es una adaptación teatral del cuento italiano de Mateo Bandello, en concreto de la adaptación inglesa de este realizada por Arthur Brooke, que se basó en la traducción francesa hecha por Pierre Boaistuau en 1559. Por su parte, en 1582, William Painter también realizó una versión en prosa a partir de relatos italianos y franceses, que fue publicada en la colección de historias Palace of Pleasure. Shakespeare cogió lo que quiso de todo ello (también le copió a Bandello los argumentos de Mucho ruido y pocas nueces y Noche de reyes), creó nuevos personajes secundarios como Mercucio y Paris y la terminó hacia 1597.

Sería lo que le dio valor a Ek para recrear la historia a la medida de sus ideas coreográficas. Por lo que él y otros han contado, decidió dejar de lado la musica de Prokófiev porque ya su madre había coreografiado ese ballet, o sea que de casta le viene al galgo. Y pensó en Chaikovski pero su Obertura-Fantasía sobre el drama dura apenas veinte minutos y él quería explayarse. Así que escuchó y escucho al compositor ruso y seleccionó lo que se adecuaba a los distintas escenas que ya tenía en mente. El resultado nos ha parecido asombrosamente coherente. El engarce de los trozos seleccionados de siete composiciones diferentes se debe a los arreglos de Anders Högstedt que ha aclarado que se limitó a aplicar la idea completa de Ek. la dirección musical en Madrid ha estado a cargo del israelí Nir Kabaretti que consiguió una prestación sobresaliente de la orquesta titular del Real.

La visión coreográfica de Mats Ek puede definirse como una mezcla radical de teatro narrativo, introspección psicológica y una reinterpretación humanista de los clásicos. Su estilo se caracteriza por la emoción cruda sobre la técnica pura, utilizando el movimiento como un lenguaje directo de expresión, más que como mera decoración o estética, opina la IA de Google. Ha deconstruido ballets tradicionales como Giselle, Carmen, La Bella Durmiente, despojándolos de su enorme sedimento sentimental, para enfocarse en la cruda realidad emocional. Debido a su formación y trabajo previo en el teatro dramático, sus coreografías se centran en la intención comunicativa y en la creación de una atmósfera intensa. Busca que todo parezca auténtico, transformando la danza en una forma de comunicación teatral directa, emocional y psicológica.

En este ‘Juliet and Romeo’ la acción se traslada de la Verona renacentista a un entorno hostil y atemporal de muros metálicos móviles y guardias en segways ( esos patinetes eléctricos con tecnología giroscópica para moverse según la inclinación del cuerpo del usuario) sugiriendo un ambiente conflictivo bajo constante represión. No hay balcón al que se asome Julieta, todo es sombrío en la escenografía y corriente en el vestuario ideados por de Magdalena Åberg, lo que permite fabulosos destellos en la iluminación de Linus Fellbom.

Los doce protagonistas y sus veinte acompañantes del cuerpo de baile desplegaron absoluta maestría técnica pero sobre todo una expresividad en gestos, actitudes y modales que es la marca de la casa de Ek para acercarnos al movimiento codificado y dotarlo de humanidad. Un hálito que, sobre todo en los dos largos pas à deux del romance amoroso entre los protagonistas -el primer encuentro al final del primer acto y la consumación de su amor en el segundo-, establece un cambio radical a su tradicional ñoñería. Y que en la escena colectiva que abre el segundo acto adquiere unos tonos de humor, una ironía sutil, realmente cautivadores. Sumemos a los aciertos que la coreografía da oportunidad a que además de la pareja protagonista, el resto de los personajes tenga sus momentos de gloria. No podemos ni debemos destacar a nadie concreto: sobresaliente general.

Solo tres trabajos anteriores de Mats Ek hemos podido reseñar en esta Guía. En 2014, el fabuloso ‘Casi-Casa’ con música de Fleshquartet y la asistencia de la esposa del coreógrafo, Ana Laguna, que cerraba brillantemente en mayo el último programa de esa temporada de la CND y se repitió para abrir la temporada siguiente en octubre (ver nuestra reseña). Y al año siguiente, en 2015, Les Grands Ballets Canadiens de Montreal trajeron su versión de ‘La bella durmiente’, también de inolvidable impacto (ver nuestra reseña). El primero, tan actual como que algunos de los personajes son un televisor y una aspiradora: lo creó en 2009, para la Compañía de Danza Contemporánea de Cuba, y el CND lo estrenaba en Europa. El segundo, el clásico de Chaikoski con la bruja como yonqui y el príncipe azul como asesino. Ambos fueron precedidos en 2011 por ‘Rättika’ (Rábano’), una coreografía menos lograda que las anteriores para el Violinkonsert D-dur op. 77 de Johannes Brahms (ver nuestra reseña), que trajo en programa doble este Real Ballet de Suecia que ahora ha vuelto a visitarnos.

VALORACIÓN DEL ESPECTÁCULO (del 1 al 10)
Interés: 10
Coreografía: 9
Música: 9
Dirección musical: 9
Interpretación: 9
Escenografía: 9
Producción: 9
Programa de mano: 8
Documentación a los medios: 6

Teatro Real
JULIETA Y ROMEO
REAL BALLET DE SUECIA
Del 7 al 10 de mayo de 2026
Sobre música de Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893), elegida por Mats Ek, con arreglos de Anders Högstedt
Estrenada en la Ópera Real de Suecia el 24 de mayo de 2013

Equipo artístico
Coreografía de Mats Ek
Asistentes de coreografía Ana Laguna, Rafael Sady
Dirección musical Nir Kabaretti
Piano: Bengt-Åke Lundin
Escenografía y vestuario Magdalena Åberg
Iluminación Linus Fellbom
Orquesta Titular del Teatro Real

Elenco Viernes, 8 de mayo de 2026
Julieta – Emily Slawski
Romeo – João Felipe Santana
Padre – Gianmarco Romano
Madre – Desislava Stoeva
Duque – Rafael Sady
Nodriza – Nathalie Nordquist
Paris – Zane Smith-Taylor
Tybalt – Adilijiang Abudureheman
Mercutio – Anthony Lomuljo
Benvolio – Lorenzzo Fernandes
Rosalinda -Taylor Yanke
Peter – William Dugan

Cuerpo de baile femenino
Felicia Andersson
Samira Bethke
Louise Camelbeke
Camille Chanial
Elisa Fossati
Lucy Hind
Anna Cecilia Meyer
Minji Nam
Alessa Rogers
Rikako Shibamoto
Celine Urquhart

Cuerpo de baile masculino
Davide De Ponte
Arthur Erlanson
Tomás Ruão
Claes Lindbom
Benjamin Meslier
Luca Righi
Gabriel Sinclair Jahnke
Frei Ruhl
Carl Petrini Sjögren

Tres hombres extra
Juliann Fedele Malard
Lincoln Sharp
Ryosuke Miwa

Músicas
PIOTR ILICH CHAIKOVSKI (1840-1893)
–Suite orquestal n.º 3 en sol mayor, op. 55
IV. Tema con variaciones
–La tempestad
–Concierto para piano y orquesta n.º 1 en si bemol menor, op. 23
I. Allegro non troppo e molto maestoso – allegro con spirito
–Sinfonía n.º 5 en mi menor, op. 64
II. Andante cantabile, con alcuna licenza
IV. Finale. Andante maestoso – Allegro vivace
–Suite orquestal n.º 1 en re menor, op. 43
IV. Marche miniature: Moderato con moto
–Capricho italiano, op. 45
–Fatum, op. 77
–Sinfonía Manfredo en si menor, op. 58
I. Lento lugubre
IV. Allegro con fuoco
–Cuarteto de cuerda n. º 1 en re mayor, op. 11.

Duración, 2h15′.