Mohamed El Khatib tiene 46 años y se ha hecho un sitio en el panorama cultural francés a base de practicar la docuficción -recoger datos reales y luego aderezarlos a conveniencia-, algo parecido a la novela histórica o a los relatos de autoficción, una neblina de de la que pocas veces sale algo provechoso. Para realizar esta pieza teatral dice ‘haber entrevistado a ancianas y ancianos de toda condición, tejiendo un relato que refleja un amplio abanico de experiencias amorosas, una instantánea nostálgica de nuestras vidas amorosas, pero también una promesa de que el deseo puede anidar en la fragilidad de nuestras vidas hasta el último momento’. Y ha construido un montaje breve, optimista, gracioso, para quitar hierro a la realidad y hacernos soñar con imposibles.
Es un hecho incontrovertible que con 70-80-90 años no puedes tener el mismo deseo sexual, y menos la misma práctica, que con 20-30-40 siempre que hayas tenido una vida normal, de la misma manera que no tienes la misma potencia física. Entonces no viene al caso el venderte la moto, Maroto El Khatib, como cualquier anuncio de remedios milagrosos para el hígado, los riñones o el cuero cabelludo. Seamos serios, doña Paca: la actividad sexual evoluciona a lo largo de la vida, influenciada por la biología y los cambios psicosociales. Las estadísticas muestran una tendencia a la baja en la frecuencia a medida que se envejece, aunque la satisfacción subjetiva pueda a veces y con entrega llegar a ser más plena que en las prisas juveniles. Dicen:
–De 18 a 29 años es la etapa de mayor actividad. La media oscila entre 2 y 3 veces por semana. La edad media de inicio de relaciones en España ronda los 16,5 años.
–De 30 a 39, se sitúa en una media de 1,5 a 1,6 veces por semana (unas 86 veces al año). Los estudios sugieren que es una etapa de máximo deseo y placer, gracias a una mayor autoconfianza y madurez emocional.
-De 40 a 49, desciende ligeramente a una vez por semana o una vez cada 10 días. Las relaciones suelen estar más vinculadas al afecto y la estabilidad. En esta etapa pueden influir factores físicos como la llegada de la perimenopausia en mujeres o los primeros síntomas de disfunción eréctil en hombres.
-De 50 años en adelante varía dependiendo del estado de salud y de si se tiene pareja estable. La media es de una vez cada 10-14 días. Aunque la frecuencia es menor, la calidad del sexo suele ser muy valorada. Factores como la menopausia o problemas de salud pueden requerir adaptación o el uso de lubricantes.
Entre los 50 y los 90 años, la frecuencia de las relaciones disminuye de forma progresiva debido a factores biológicos y de salud, pero cierto porcentaje de la población parece ser que mantiene una vida íntima activa y satisfactoria, redefiniendo el sexo más allá de la penetración. De 50 a 59 años, la frecuencia media es de 3 a 4 veces al mes. Un 34% de las personas en este rango mantiene encuentros semanales. Coincide con cambios hormonales importantes como la menopausia en las mujeres. El foco transiciona hacia juegos preliminares más prolongados y una mayor complicidad emocional. De 60 a 69 años, la frecuencia bajaría a una o dos veces al mes (una media de 20 veces al año). La mitad de las personas en esta franja de edad se declaran sexualmente activas. La jubilación a menudo aporta más tiempo libre y menor estrés, lo que beneficia la intimidad de las parejas estables. De 70 a 79, la frecuencia bajaría a una vez cada tres semanas o una vez al mes. Estudios transversales indican que más del 54% de los hombres y el 31% de las mujeres continúan siendo sexualmente activos. Pero ya de 80 a 90 años, el asunto es muy difícil y esporádico, y claro está, sujeto a la salud física. Cerca del 31% de los hombres y el 14% de las mujeres de entre 80 y 90 años realizan prácticas sexuales o masturbación de forma regular incluso por encima de los 90 años, y hasta un 10% mantendría algún tipo de actividad íntima.
Hemos bajado a los datos para confirmar que esta ‘La vie secrète des vieux’ es un cuento chino con apariencia verosímil gracias a su reparto -no se sabe si son profesionales algunos de ellos-. Hay un presentador con micrófono y la obligatoria presencia políticamente correcta de una lesbiana y un homosexual, así como de una enorme señora negra que usa andador y dice estar liada con un mejicano, y una enfermera especializada muy, muy tímida que pasará a ser muy, muy lanzada al final.
Queremos decir que esta vida secreta de los viejos se puede ver si dejas al crítico en casa; que es amable, pero que cualquier parecido con la realidad de la secreta vida sexual de los viejos es poco y casual. El reparto resulta entrañable, convincente, y Yasmine Hadj Ali nos deja a todos patidifusos al final con su salida del armario introvertido.
Los Teatros del Canal ya trajeron en 2020 ‘Finir en beauté’ y ‘C’est la vie’, dos anteriores piezas celebradas de Mohamed El Khatib, en las que aborda la muerte de su madre y la muerte de un hijo. En 2008 había fundado Zirlib y nos dicen que con la idea de que la estética no debe estar privada de sentido político. Pues no, sin duda. Pero el sentido nace de la realidad, y no de imponerse sobre ella.
Lo más importante es reconocer que una cosa es el deseo sexual -algo que ha dado origen a la figura del ‘viejo verde’ y a que de mirones esté lleno el mundo- y otra la práctica sexual que con la ancianidad se reduce a 0’1. Que una cosa es masturbarse y otra hacer el amor. Que una cosa son las caricias y otra la penetración. Que el sexo de pago no es lo mismo. Y que en este terreno vidrioso más vale ser comedido, y no basta con que una señora de ochenta tacos confiese en escena que la gusta que la den por culo.
Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 7
Texto, 5
Dirección, 6
Puesta en escena, 5
Interpretación, 7
Producción, 6
Documentación para los medios, 5
Programa de mano, 7
CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL
Teatro María Guerrero
LA VIE SECRÈTE DES VIEUX
de Mohamed El Khatib
Del 4 al 7 de junio de 2026
Reparto
Annie Boisdenghien
Micheline Boussaingault
Chille Deman
Martine Devries
Jean-Pierre Dupuy
Yasmine Hadj Ali
Salimata Kamaté
Jacqueline Juin
Equipo artístico
Escenografía Fred Hocké
Sonido Arnaud Léger
Video Emmanuel Manzano
Dramaturgia y coordinación Camille Nauffray
Coordinación artística de Vassia Chavaroche, Mathilde Chadeau,
Giras Julien Lewkowicz
Fotografía Yohanne Lamoulère y Tendance Floue
Producción Zirlib en coproducción con quince entidades teatrales.
Acogida en residencia Le Mucem – Marseille, CIRCA La Chartreuse.
Duración 80 minutos
De jueves a sábado a las 20:00
Función matinal
Domingo 7 de junio a las 12:00
Espectáculo en francés con sobretítulos en castellano.



