José Catalán Deus

JCDeus.org

Medea al alcance de la mano

Declan Donnellan, como los grandes directores teatrales, termina prescindiendo de la tramoya para ir a la esencia. Su versión de la tragedia griega Medea es puro teatro, un argumento original, un texto preciso, un lugar cualquiera, un reparto adecuado, una duración breve. Esta Medea es una experiencia conmovedora y una vivencia auténtica.

Medea se estrenó en el 431 a. C., y parte de que Jasón tras las aventuras que lo llevaron a conquistar el vellocino de oro, se casó con Medea en Yolco. Deciden marchar a Corinto donde reina Creonte y donde transcurre la obra. Según algunos mitógrafos, fueron expulsados de Yolco porque Medea había participado en la muerte de Pelias, al engañar a las propias hijas de aquel para que lo mataran. Sin embargo, otras versiones señalan que se marchan por voluntad propia. En la tragedia de Eurípides no se indica nada al respecto.

Ya en Corinto y tras tener dos hijos, Jason ha abandonado a Medea para casarse con la hija del rey. La obra empieza con la nodriza de Medea lamentando lo ocurrido y temiendo las consecuencias. Creonte, que había planeado el matrimonio, ante el temor de que Medea, sabia y hábil, dotada de poderes mágicos, se vengue, ordena su destierro inmediato. Medea, fingiendo aceptar solo pide un día de plazo y lo aprovecha para vengarse: pide a Jasón que consiga de su prometida que su padre permita a sus hijos quedarse, y les envía con unos regalos magníficos para la novia, una corona de oro y una túnica que causan la muerte por el simple contacto. La hija del rey muere de manera horrible y también Creonte al abrazarla moribunda. Finalmente, Medea tal y como había planeado mata a sus hijos para completar su venganza del marido traidor. Y tras ello en un carruaje tirado por serpientes con alas, que Helios, el dios solar, la procura, huye a Atenas, cuyo rey Egeo la ha prometido hospitalidad y protección.

Según los entendidos, es una de las mejores obras de las 19 que se conservan de Eurípides, uno de los tres grandes poetas trágicos griegos de la antigüedad, junto con Esquilo y Sófocles, al que se atribuye haber reformado la estructura formal de la tragedia ática tradicional, mostrando personajes como mujeres fuertes y esclavos inteligentes, y permitirse satirizar la mitología. Sus obras parecen modernas en comparación con las de sus contemporáneos, centrándose en la vida interna y las motivaciones de sus personajes de una forma antes desconocida. Medea reivindica a las mujeres y sus habilidades maléficas para defenderse, y que se ven obligadas a jugar un papel secundario cuando muchas veces -como en su caso- los maridos las deben sus éxitos. No se conoce ninguna versión anterior a la de Eurípides del mito en la que Medea matara de forma voluntaria a sus hijos y hay consenso entre los estudiosos en que este filicidio fue una innovación de Eurípides.

Para contarnos la historia de nuevo, Declan Donnellan vuelve al Canal por tercer año consecutivo en su proyecto de revisión de los clásicos del teatro occidental, como ya hizo con Edipo y Hamlet. Despoja la obra de toda ampulosidad clásica para representarla en una diminuta tarima rodeada de los espectadores de pie. Ella es Radina Kardzhilova, una joven rubia vestida con una ligera túnica blanca, y el resto del reparto viste de calle y aparecen por sorpresa entre el público sin que apenas puedas distinguirlos. Hablan y se comportan con naturalidad para que lo tremendo del caso se exponga crudamente. El tono general cautiva por su aparente espontaneidad y su real proximidad.

Donnellan dice que Medea es una mujer muy real que se enfrenta a lo que para ella parece un predicamento intolerable. Teme enfrentarse a una humillación total, que para ella equivale a la aniquilación. Su solución es extrema, pero no inaudita en el mundo actual. Pensamos que lo que hace es excesivamente emocional e irracional, pero en realidad el atroz acto es el resultado de la aplicación de una lógica estricta. Quizás esta sea una advertencia oportuna para nuestro mundo, cada vez más obsesionado, como está, con algoritmos de eficiencia e inteligencia artificial, solo para aferrarnos a nuestra sensatez y decencia ordinaria a toda costa. La lógica es buena sirvienta, pero mala señora.

El montaje se aleja de la imagen de Medea como figura monstruosa, para presentarla como una mujer enfrentada a una situación que percibe como insoportable, en la que la humillación se vive como una forma de aniquilación. Su decisión extrema no se presenta como un impulso irracional, sino como el resultado de un razonamiento llevado hasta sus últimas consecuencias. Esta aproximación introduce una reflexión sobre los límites de la razón en el mundo actual, en un contexto cada vez más atravesado por lógicas de eficiencia, y pretende plantear la necesidad de preservar la sensatez y la dimensión humana frente a sus posibles derivas.

Cheek by Jowl es una compañía de teatro británica fundada en 1981 por Declan Donnellan y Nick Ormerod, reconocida internacionalmente por sus producciones innovadoras de clásicos y por su estilo minimalista centrado en el trabajo actoral, a la que se le le quedó pequeño Londres y ha construido producciones en francés con el Centre National du Théâtre y en ruso con el Pushkin Theatre de Moscú, que ha trabajado en español con la CNTC antes de pasar por Rumanía y ahora trabajar en Bulgaria. Declan Donnellan (1953) destaca por su enfoque del trabajo actoral, que ha influido profundamente en varias generaciones de intérpretes. Puesta en escena depurada, estilo escénico directo sin los recursos escenográficos convencionales. Nunca decepcionan porque ni son arrogantes o pretenciosos ni se exceden en su visión respetando siempre el original.

Medeas ha habido muchas, cualquiera ha visto unas cuantas versiones. En 2015, Las de Ana Belén, nada convincente (ver nuestra reseña), y la sensacionalista de Andrés Lima y Aitana Sánchez-Gijón (ver nuestra reseña); la ópera de Luigi Cherubini en 2023 (ver nuestra reseña)y hasta la truculencia aflamencada del Ballet Nacional de España en 2025 (ver nuestra reseña). Esta, sin duda, es superior a todas ellas.

La colaboración de Cheek by Jowl con la CNTC nos dejó el año pasado una excelente versión de ‘Los dos hidalgos de Verona’ de Shakespeare, tras haber hecho lo propio con ‘La vida es sueño’ en 2023. Y su continua presencia en Madrid les ha convertido en algo próximo y querido. Recordando, recordando, recordamos un Macbeth en 2010 de austera ejecución y sombrío planteamiento ceñido a lo esencial, marca de la casa. En 2012, con doblete, ‘Las tres hermanas’, el mejor Chéjov nunca visto, y ‘Tis Pity she’s a whore (Lástima que sea una puta) de John Ford, sensacionalismo del XVII corregido y aumentado. Ya en 2013, Ubu Roi (Ubú rey), de Alfred Jarry, en francés, y en 2014 ‘Pericles, príncipe de Tiro’, una farsa plúmbea que resultaba hasta divertida de George Wilkins y William Shakespeare, recitada en francés, además de la shakesperiana ‘Medida por medida’ en ruso. Terminemos el muestrario con ‘The Knight of the Burning Pestle’ de Francis Beaumont en 2019, una pieza festiva muy bien acabada, una broma de sugestivos hilvanes, y finalment su Edipo, en versión ‘inmersiva’ en rumano en 2024. Quizás el trabajo de buscar tantas reseñas antiguas sirva para apuntalar los méritos de esta gente, una trayectoria realmente contundente.

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Interés, 9
Versión, 9
Puesta en escena, 9
Dirección, 9
Interpretación, 9
Producción, 9
Documentación para los medios, 6
Programa de mano, 8

Teatros del Canal – Sala Verde
Medea de Eurípides
Dirección: Declan Donnellan
Del 30 de abril al 3 de mayo de 2026

Cheek by Jowl / Ivan Vazov National Theatre
Reparto:
Radina Kardzhilova – Medea
Velislav Pavlov – Jasón
Valentin Ganev – Creonte
Asen Dankov – Egeo
Yavor Valkanov
Stelian Radev
Vyara Tabakova
Radena Valkanova
Joreta Nikolova
Stafania Koleva
Elena Ivanova
Nadya Keranova
Ana Papadopolu
Nikola Sarzhev / Boris Petrishki
Petar Sardzhev / Boyan Chelebiev
Equipo:
Dirección – Declan Donnellan
Composición musical: Julian Stoichkov
Iluminación: Ilya Pashnin
Movimiento: Rosen Mihailov
Fotografía: Stefan Zdraveski

Obra con sobretítulos en español
Una hora de duración
Estreno en España.