José Catalán Deus

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Molière en su verdadera salsa, por J.C.Deus

LeBourgeoisGentilhomme Foto Marco Borggreve (9)‘Le bourgeois gentilhomme’ (El burgués gentilhombre) fue la última comedia musical de las que durante una década realizaron Molière (texto) y Lully (música) para la corte de Luis XIV de Francia. La compañía ‘Le Poème Harmonique’ (El poema armónico) fue creada en la ciudad francesa (normanda) de Ruén en 1994 por Vincent Dumestre con el objetivo de recuperar de formar historicista el repertorio del barroco fránces. Tras siete años de trabajo estrenaron esta gran producción que nos llega ahora. Una representación de época en la que se aúna teatro, música y danza, en la que ha sido cuidado hasta el menor detalle, y que es un monumento del género. Lástima que la pieza sea tan aburrida como bella, tan infantil como refinada, tan caduca como curiosa.

El objetivo de Dumestre es presentar la obra en la versión original e íntegra, con los intermedios cantados y bailados que se integran en la acción dramática con el fin de restituir el ambiente escénico festivo y desenfrenado propio de la comedia-ballet. Constituye el mejor testimonio de este barroco brillante y vacío, una recreación que ha esperado dos siglos y ha sido recibida en Francia con el entusiasmo que merece allí la recuperación del patrimonio y la consolidación de su ‘grandeur’ cultural.

LeBourgeoisGentilhomme Foto Marco Borggreve (10)Es obra de un trío de amantes del género y artistas de valía: la dirección artística es de Dumestre, la puesta en escena de Benjamin Lazar y la coreografía de Cécile Roussat: todo engarzado con exquisito cuidado, sin dejar un detalle sin cuidar. Entre 1664 y 1670 la colaboración de los dos artistas dio lugar al nacimiento de once de estas piezas, desde el Mariage Forcé al Bourgeois Gentilhomme. Habiendo roto con Lully en 1671, Molière trabajará con Marc Antoine Charpentier en su última comedia-ballet, Le Malade Imaginaire, en 1673, poco antes de fallecer, mientras que Lully seguirá adelante en solitario y tendrá el honor de crear la variante francesa de la ópera, un género con entidad propia que durará siglos.

Quizás lo más excepcional de la pieza es la reproducción de la pronunciación y entonación de la época, tan distinta la primera a la actual -con esas erres marcadas a la española que luego desaparecerían-, tan graciosa y original la segunda, clave para hacer llevadera una trama tan floja y tediosa.

La iluminación está realizada en su totalidad con velas; el actor acercándose o alejándose de las velas, hace variar en su rostro y en sus manos la intensidad luminosa, jugando con la sombra y la luz y realzando de este modo los diferentes momentos de su expresión cantada, bailada o declamada.

LeBourgeoisGentilhomme.jpgEl decorado, a base mobiliario cubierto hojas de metal cobrizas patinadas y aceitadas, se convierte en un fondo resonante, una placa sensible que refleja la iluminación con velas y los movimientos de los actores. En cada variación, en cada nueva entrada y salida, la atmósfera se modifica. Al mismo tiempo que se conserva una voluntad de exactitud histórica, se trata de compartir una visión de la realidad, desfasada, divertida y onírica.

Los trajes se inspiran en la subjetividad del protagonista, Monsieur Jourdain : las materias brutas y los colores ligeramente descoloridos de los burgueses refuerzan el brillo y la luminosidad de los nobles en blanco plateado, mientras que los lacayos, a los que Monsieur Jourdain ha contratado por un deseo de decoración, llevan libreas a juego con los muros.

La valorización de las formas, de los rostros y de los gestos tan blancos y tan gráficos en esta atmósfera parda y cambiante, las fluctuaciones luminosas específicas de la vela, dan una imagen casi pictórica (como en la Novia judía de Rembrandt) y, de este modo, aportan a la música y a las voces un espacio de resonancias.

LeBourgeoisGentilhomme Foto Marco Borggreve (8)No hay yuxtaposición fastuosa de las técnicas aisladas de la danza, de la música y del teatro y, por tanto, no hay un reto estético gratuito, sino un diálogo entre las artes y una búsqueda común: que el pasado sirva para atrapar en una fina tela, con la ayuda de Molière que no olvidó nunca su oficio de tapicero, el fugaz sentido del presente.

Estas precisas explicaciones de Dumestre se cumplen en el escenario. Era el objetivo de Mòliere: ‘hacer una sola cosa del ballet y la comedia’). Pero el incipiente género desaparecerá tal deprisa como fue creado arrasado por la ópera naciente. Después, le Bourgeois Gentilhomme perderá poco a poco su forma original. Incluso la Comedia Francesa, que reivindica guardar la tradición del teatro de Mòliere, recorta las partes cantadas y bailadas, cuando no las suprime pura y simplemente, desnaturalizando la coherencia artística y dramática de la obra.

LeBourgeoisGentilhomme 001.jpgPero para Dumestre, se trataba de ‘un elemento esencial del patrimonio artístico en las representaciones imaginarias francesas, susceptible por eso de emocionar a un gran número de espectadores’, y no paró hasta recuperarlo. Parece increible que en una ciudad pequeña, en un Logroño o en una Murcia o en Burgos de nuestros lares, haya surgido una iniciativa tan ambiciosa, tan compleja y tan difícil de realizar. Causa insana envidia el logro de nuestros vecinos comparado con el cuasi desierto teatral ibérico con dos oasis, la cuasi ausencia de iniciativas historicistas (incluído el más alto nivel, la Compañía Nacional de Teatro Clásico), y el cuasi abandono de nuestro patrimonio cultural de la época.

La visita de este auténtico ‘poema armónico’ incluye una ‘troupe’ de 9 actores, 7 cantantes, 6 bailarines y una orquesta de 23 músicos, además del abultado equipo técnico que necesita esta ambiciosa producción que dura tres horas y media. Sin duda es un gran espectáculo, aunque la época del Rey Sol sea una de las más vacuas, insulsas, superficiales y academicistas de la historia del arte europeo. Esta obra acerca de un villano que quería ser caballero es solamente una burla de los intentos de la incipiente burguesía por acceder a los privilegios de la nobleza. Los aristócratas franceses siguieron riéndose de los zafios burgueses todavía durante un siglo, pero su empacho de arrogancia y soberbia les llevó en masa ante la guillotina. Un poco de pimienta para una salsa tan insulsa.

Vean si así les place un vídeoclip de la obra

Aproximación al espectáculo (del 1 al 10)
Obra original, 6
Escenografía, 9
Coreografía, 8
Interpretación, 8
Cantantes, 7
Orquesta, 7
Realización, 9
Producción, 9

El burgués gentilhombre
de Molière y Lully
Le poème armonique
http://www.lepoemeharmonique.fr/
Teatros del Canal
6, 7 y 8 de mayo

Ficha artística
Director artístico, Vincent Dumestre
Director de escena, Benjamin Lazar
Coreógrafa, Cécile Roussat
Escenografía Adeline Caron
Sastrería Alain Blanchot
Iluminación Christophe Naillet
Maquillaje Mathilde Benmoussa
Atrezo Fred Jacq

Comediantes
Monsieur Jourdain, Olivier Martin Salvan
Madame Jourdain, Nicolas Vial
Lucile, Louise Moaty
Cléonte, le maître de philosophie, Benjamin Lazar
Dorimène, Anne Guersande Ledoux
Dorante, le maître d’armes, Lorenzo Charoy
Nicole, le maître de musique, Alexandra Rübner
Covielle, le maître tailleur, Jean-Denis Monory
Le maître à danser, Julien Lubek.
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