Tan sabida y repetida, la historia francamente ya cansa. Sobre todo porque con cada nueva versión queda más clara su trama irreal y su imposible desenlace. Del drama original nada diremos que no sepan. Charles François Gounod (1818-1893) compuso esta versión lírica en su mejor momento, reconocido y en plena madurez, saboreando todavía el sorprendente y clamoroso éxito de su ópera Fausto. Francia recuperaba la grandeur y Napoleón III transformaba París en la cosmopolita ciudad de la luz, con los visionarios y colosales proyectos urbanísticos del barón Haussmann y la organización de la Exposición Universal de 1867, año del estreno de esta obra. También la ópera francesa encontraba su hueco, en el que la identidad de la música vocal francesa -de la que Gounod fue un gran maestro- afloraba entre la grandilocuencia heredada de la Grand Opéra de Giacomo Meyerbeer, el melodismo del belcanto de Bellini y Donizetti y la poderosa influencia de Wagner.
Gounod buscaba impacto emocional y no perfección dramática, l’amour et rien plus. No estaba a la altura de Fausto, era amena pero no impresionaba, y el poderoso drama quedaba reducido a una égloga para mayor gloria de Julieta, una serie de muy bellos dúos, un aria de vals chispeante, y un buen relleno orquestal. La revisó durante veinte años, con tres versiones sucesivas, la última estrenada en 1888 en uno de los lugares emblemáticos de aquel París monumental, la Opéra Garnier, cuya suntuosa escalinata reproduce la escenografía de esta coproducción. El libreto da prioridad a la exaltación de la relación amorosa en detrimento de la complejidad política y social de la obra shakespeariana. Así, el arco dramatúrgico recae en la intimidad e intensidad de los cuatro bellísimos dúos de los protagonistas: enamoramiento, pasión, separación y muerte. Aunque la partitura se estructura en cinco actos siguiendo la tradición francesa, se aleja de ella en la caracterización psicológica e intimista de los personajes, en la orquestación más transparente, en el virtuosismo vocal contenido y en la construcción progresiva de la tensión dramática, con la utilización de temas recurrentes para potenciar su cohesión. Algunos creen que es la mejor ópera francesa.

La puesta en escena de Thomas Jolly, creador de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de 2024, se basa en una monumental escenografía giratoria que continuamente alterna un entramado de muros y escalinatas; se inicia con los estragos de la peste que asoló Verona, incluye una ceremonia nupcial y parte de otra, y termina en la cripta donde mueren los esposos. Ofrece un gran espectáculo en el que la escenografía de Bruno de Lavenère, la Iluminación de Antoine Travert y el vestuario de Sylvette Dequest presentan en todo momento un escenario imponente, realzado con la reiterada presencia del coro en un movimiento actoral sobresaliente y la prolija actuación de una docena de danzantes en una coreografía ‘waaking’ de Josépha Madoki que consigue abrumar. Jolly, durante el período de confinamiento provocado por el COVID representó, junto a su pareja, escenas de Romeo y Julieta en los balcones de su apartamento, lo que tuvo mucha repercusión mediática. Un año después el director de la Ópera de París lo invitó a presentar esta coproducción que sitúa la trama también en un contexto de epidemia.
En la dirección musical, Carlo Rizzi, que ya la estrenó en París, vuelve al Real después de 23 años para su tercera producción (dirigió La Cenerentola en 2001 y La favorite en 2003). Fue fiel a la elegancia romántica de una partitura plácida, sin más.
En el reparto del miércoles pasado, la soprano alemana Julia Musychenko-Greenhalgh fue una sobresaliente sorpresa -su primera presencia en Madrid-, desplegando en su Juliette una calidad sin tacha; nuestro tenor jerezano Ismael Jordi, que ha cumplido 25 años en los escenarios, hizo un Roméo notable -su quinta presencia en el real desde 2013-, pero las características de su voz y su movimiento en escena (castigado además por sus feos atuendos) acentuaron su posición secundaria ante la protagonista. Jean Teitgen como el sacerdote Laurent y Carmen Artaza como el paje Stéphano -junto a Sonia Ganassi como el aya Gertrude- destacaron y así lo expresó el público; Carles Pachon (Mercucho, el amigo de Romeo), David Alegret (Teobaldo, el primo de Julieta) y Laurent Naouri (Capuleto, el jefe de esa familia) no desentonaron en la buen actuación vocal y actoral de elenco. Y el coro titular del Teatro Real estuvo como casi siempre impecable.

Con Romeo y Julieta llega a su fin el homenaje que el Real ha querido ofrecer a William Shakespeare a lo largo de la presente temporada, en la que se han ofrecido Otello, de Giuseppe Verdi; La reina de las hadas, de Henry Purcell; El sueño de una noche de verano, de Benjamin Britten; y la excelente guinda el ballet Julieta y Romeo con coreografía de Mats Ek (ver nuestra reseña). Desde su reapertura esta ópera solo se había programado una vez y en versión de concierto en 2014, por lo que es su reaparición desde febrero de 1911, pero sí estuvo en el Teatro de La Zarzuela en 1987, con Ana María González y Alfredo Kraus (de quien Jordi fue discípulo), y en recuerdo de ello se le dedica esta ‘Roméo et Juliette’.
Al menos unas veinticuatro óperas se han basado en la legendaria historia de la pareja y la más valorada de todas es esta, aunque la versión de Vincenzo Bellini ‘I Capuleti e i Montecchi’ goza también de consideración. Merecen citarse en el ámbito de la música clásica, la sinfonía de Hector Berlioz de 1839 y el poema sinfónico de Piotr Ilich Chaikovski de 1869.
Gounod quiso que su Roméo et Juliette tuviera ese oropel grandilocuente de los tiempos de Napoleón III, y Jolly lo ha mantenido para reflejar la vacuidad pretenciosa de los tiempos de Emmanuel Macron.
Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 7
Partitura: 7
Libreto: 6
Dirección musical: 7
Dirección artística: 7
Voces: 7
Producción: 7
TEATRO REAL
Roméo et Juliette
Opéra en cinco actos
Música de Charles-François Gounod (1818-1893)
Libreto de Jules Barbier y Michel Carré, basado en la obra homónima (1597) de William Shakespeare
27, 28, 30, 31 de mayo, 1, 3, 4, 6, 7, 9, 10, 12, 13 de junio de 2026
Estrenada en el Théâtre Lyrique de París el 27 de abril de 1867
Estrenada en el Teatro Real el 19 de noviembre de 1873
Nueva producción del Teatro Real, en coproducción con la Opéra national de Paris.
Equipo Artístico
Dirección musical Carlo Rizzi
Dirección de escena Thomas Jolly
Escenografía Bruno de Lavenère
Diseño de vestuario Sylvette Dequest
Iluminación Antoine Travert
Coreografía Josépha Madoki
Dirección del coro José Luis Basso
Coro y Orquesta Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
Reparto
Juliette Nadine Sierra may – 27, 30, jun – 01, 04, 07, 10, 13
Vannina Santoni may – 28, 31, jun – 06, 12
Julia Muzychenko-Greenhalgh jun – 03, 09
Roméo Javier Camarena may – 27, 30, jun – 01, 04, 07, 10, 13
Ismael Jordi may – 28, 31, jun – 03, 06, 09, 12
Frére Laurent Roberto Tagliavini may – 27, 30, jun – 01, 04, 07, 10, 13
Jean Teitgen may – 28, 31, jun – 03, 06, 09, 12
Mercutio Benjamin Appl may – 27, 30, jun – 01, 04, 07, 10, 12
Carles Pachon may – 28, 31, jun – 03, 06, 09, 13
Stéphano Héloïse Mas may – 27, 30, jun – 01, 04, 07, 10, 13
Carmen Artaza may – 28, 31, jun – 03, 06, 09, 12
Capulet Laurent Naouri may – 27, 28, 30, 31, jun – 01, 04, 06, 07, 10, 12, 13
Jean-Fernand Setti jun – 03, 09
Tybalt Maciej Kwaśnikowski may – 27, 30, jun – 01, 04, 07, 10, 13
David Alegret may – 28, 31, jun – 03, 06, 09, 12
Gertrude Sonia Ganassi
El duque David Lagares
Pâris Tomeu Bibiloni
Grégorio Josep-Ramón Olivé
Benvolio Pablo Martínez
Frére Jean Javier Castañeda
Manuela Laura Suárez (27, 28, 30, 31 may; 1, 3, 4 jun)
Legipsy Álvarez (6, 7, 9, 10, 12, 13 jun)
Pepita Elena Castresana (27, 28, 30, 31 may; 1, 3, 4 jun)
Tina Silc (6, 7, 9, 10, 12, 13 jun)
Angelo Bartomeu Guiscafré (27, 28, 30, 31 may; 1, 3, 4 jun)
Alexander González (6, 7, 9, 10, 12, 13 jun)
Bailarines: Victor Brocos, Anke Clinck, Paul Moscoso, Antonella Lacalamita, Alberto García, Jandross, Irene Silva, Lauryn Calvo, lnés Menéndez, Elisa Morandi, Gabriel Nabo, Paloma Ramos
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real
Duración aproximada 3 horas y 10 minutos
Parte I: 1 hora y 40 minutos
Pausa de 25 minutos
Parte II: 1 hora y 5 minutos
19:30 horas. Domingos, 18:00 horas.
–Las 13 funciones de Romeo y Julieta estarán dedicadas a la memoria de Alfredo Kraus (1927-1999), coincidiendo con el 40 aniversario de su primera interpretación de Romeo en el Teatro de la Zarzuela -sin duda uno de sus papeles fetiche- y anticipando la conmemoración de su centenario el próximo año.
–La función del 13 de junio será retransmitida en directo y gratuitamente en auditorios, teatros, museos, centros culturales y otras instituciones y ayuntamientos de toda España que estén interesados a emitir la ópera. Solicitudes a través del mail operaparatodos@teatroreal.es
–En torno a la presentación de esta ópera se han organizado actividades en el Teatro Real, Real Teatro de Retiro, Fundación SGAE, Casa Asia, Museo Cerralbo, Biblioteca de Madrid y la Asociación Argadini.
-Las funciones de Romeo y Julieta cuentan con el patrocinio de Endesa.



